TDAH DIAGNOSTICO,TIPOS,TRATAMIENTO
El TDAH (o ADHD, por sus siglas en inglés) es uno de los trastornos neuroconductuales
más comunes de la niñez. Generalmente se diagnostica desde la infancia y
a menudo perdura hasta la edad adulta. Los niños con TDAH tienen
dificultad para prestar atención, presentan un comportamiento impulsivo
(pueden actuar sin pensar en las consecuencias) y, en algunos casos, son
hiperactivos. [1]
Signos y síntomas
Es normal que en ocasiones a los niños les cueste trabajo
concentrarse y comportarse adecuadamente. Sin embargo, los niños con
TDAH no superan estas conductas. Los síntomas continúan manifestándose y
pueden ocasionarles problemas en la escuela, el hogar o con los amigos.
Un niño con TDAH puede presentar estos síntomas:
- tener mucha dificultad para prestar atención

- soñar despierto muy a menudo
- no parecer que escucha a los demás
- distraerse fácilmente al hacer las tareas o al jugar
- ser olvidadizo
- estar caminando constantemente de un lado a otro o ser incapaz de quedarse sentado
- estarse moviendo todo el tiempo y no estarse quieto
- hablar demasiado
- no poder jugar tranquilamente
- actuar y hablar sin pensar
- tener dificultad para esperar su turno
- interrumpir a los otros
Tipos
Hay tres tipos distintos de TDAH, dependiendo de los síntomas que predominan en la persona:
-
Tipo predominantemente inatento: A la
persona se le dificulta organizar o terminar una tarea, prestar atención
a los detalles o seguir instrucciones o conversaciones. Se distrae
fácilmente o se olvida detalles sobre las actividades cotidianas.
- Tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo:La
persona no puede estar quieta y habla mucho. Le es difícil permanecer
quieta por mucho tiempo (p. ej., para comer o hacer la tarea). Los
niños pequeños tienden a correr, saltar o trepar por donde pueden
constantemente. La persona se siente intranquila y tiene problemas de
impulsividad. Una persona impulsiva puede que interrumpa mucho a los
demás, les arrebate cosas o hable cuando no debe. Se le dificulta
esperar su turno o escuchar instrucciones. Una persona impulsiva puede
tener más accidentes y lesiones que otras.
- Tipo combinado: La persona presenta por igual los síntomas de los dos tipos anteriores.
Causas del TDAH
Los
científicos están estudiando las causas y los factores de riesgo con el
fin de determinar mejores maneras de controlar y reducir las
probabilidades de que una persona padezca de TDAH. Las causas y los
factores de riesgo para el TDAH se desconocen, pero las investigaciones
actuales muestran una influencia genética importante. Estudios
recientes realizados en gemelos vinculan los genes al TDAH.1
Además de los genes, los científicos estudian otras causas y factores de riesgo posibles entre las que se incluyen:
- Lesión cerebral
- Exposiciones ambientales (p. ej., plomo)
- Consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo
- Parto prematuro
- Bajo peso al nacer
Las investigaciones no sustentan las creencias populares en
el sentido de que el TDAH es consecuencia de comer mucho azúcar, ver
demasiada televisión, el tipo de crianza que dan los padres o factores
sociales o ambientales como la pobreza o la desorganización familiar.
Por su puesto, muchas cosas como estas pueden agravar los síntomas,
especialmente en ciertas personas. Pero no existen evidencias muy
sólidas como para concluir que estas son las causas principales del
TDAH.
Diagnóstico
El proceso para determinar si un niño tiene trastorno por
déficit de atención e hiperactividad requiere de varias etapas. No
existe un examen único para diagnosticar el TDAH; además, muchos otros
problemas, como la ansiedad, la depresión y ciertos tipos de
discapacidades del aprendizaje pueden presentar síntomas similares. Una
etapa del proceso consiste en un examen médico que incluye pruebas de
audición y visión para descartar otros problemas con síntomas parecidos a
los del TDAH. Otra etapa puede consistir en elaborar una lista para
clasificar los síntomas del TDAH y preguntar sobre los antecedentes del
niño a sus padres, maestros y a veces al niño mismo.
Tratamientos
En
la mayoría de los casos, el mejor tratamiento para el TDAH consiste en
una combinación de medicamentos y terapia conductual. No existe un solo
tratamiento idóneo para todos los niños y un buen plan de tratamiento
incluirá una vigilancia estrecha, seguimiento y los cambios que sean
necesarios a lo largo del proceso.
Consiga ayuda
Si a usted o a su doctor les preocupa que el niño pueda
tener TDAH, llévelo a un especialista, como por ejemplo un psicólogo
infantil o un pediatra especializado en el desarrollo, o llame a su
agencia local de intervención temprana (para niños menores de 3 años) o
su escuela pública (para niños de 3 años o más).
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) patrocinan el Centro Nacional de Recursos
,
un programa de CHADD (siglas en inglés de Niños y Adultos con
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Su sitio web tiene
enlaces a páginas con información para personas con TDAH y sus
familias. El Centro Nacional de Recursos también opera un centro de
asistencia al público con personal capacitado para responder a las
preguntas sobre el TDAH. Su número telefónico es 1-800-233-4050.
Para averiguar con quién hablar en su área, comuníquese con
el Centro Nacional de Diseminación de Información sobre Niños con
Discapacidades (National Dissemination Center for Children with Disabilities) ya sea a través de su sitio web www.nichcy.org (en inglés) o llamando al teléfono 1-800-695-0285.
Para ayudar a su niño a alcanzar su máximo potencial, es de
suma importancia conseguir ayuda para tratar el TDAH lo más pronto
posible.
Para obtener más información sobre las causas y factores de riesgo, visite Centro Nacional de Recursos para el TDAH o Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health - en inglés).